Soy Begoña Cuenca y en este video nos referiremos a qué ocurre cuando se modifica la residencia del menor.

Como ya hemos comentado en numerosos artículos la autoridad familiar de los hijos es compartida por ambos progenitores.

Por tanto cuando dos personas se separan o divorcian, independientemente de quien ejerza la custodia sobre el menor, o exista custodia compartida, los dos padres y en común deben de tomar determinadas decisiones.

Una de ellas, y quizá la que más problemas y controversias judiciales plantea, es la fijación de la residencia del menor.

cambio de residencia de un menorEn ocasiones puede ocurrir que aquel que ostenta la guarda y custodia decide cambiar su lugar de residencia y llevarse consigo a los hijos. Como ya hemos dicho, tal decisión no puede ser tomada de forma unilateral, debiendo existir acuerdo.

Si ambos progenitores muestran conformidad, lo habitual es que debamos modificar el Pacto de Relaciones Familiares con el fin de adaptarlo a las nuevas circunstancias, dado que con toda probabilidad habrá que modificar el Régimen de visitas, cómo se lleva a cabo el traslado para llevar a cabo la estancias, quién asume los gastos de desplazamiento, que se deba modificar la pensión alimenticia etc. Por ello si te encuentras en esta situación es conveniente que contactes con tu abogado de Familia.

El problema surge, cuando notificada por uno de los progenitores la decisión al otro, éste se opone. Ya que será el Juez de Familia quien decida si otorga o no la autorización de salida del menor.

 

¿ Qué circunstancias tomará en consideración  el Juez?

  • La Jurisprudencia señala que en la adopción de decisiones en estos supuestos, ha de tenerse en cuenta el interés superior del menor, que constituye el criterio preferente y rector en esta materia. Si dicho cambio, beneficia o es conveniente para el hijo.
  • Reiterada Jurisprudencia en estos supuestos señala  que “Lo más conveniente al interés del niño es no sacarle de su entorno” “Los magistrados han valorado que la nueva situación, decidida unilateralmente por la madre, y con independencia de si el cambio de residencia era inmotivado o por el contrario era necesario, vulneraba el interés del menor, coincidiendo en este punto con la apreciación del juez de primera instancia, que entendió que: “siendo probadamente idóneos ambos progenitores, lo más conveniente al interés del niño es no sacarle de su entorno, máxime cuando con ello no sólo se le restringe la relación con su padre y familia paterna sino que se introducen
    modificaciones en sus hábitos, escolarización, costumbres, incluso con un idioma diferente”. Por tanto se atenderá a la conveniencia o no de sacar al menor del entorno al que está habituado, y si el niño podrá adaptarse a las nuevas
    circunstancias.
  • Como se ha indicado, también se tendrá en consideración si la decisión de quien desea el traslado está justificada u obedece a un mero deseo. Es decir, hay mayores posibilidades de que el Juez admita el cambio de residencia si se produce aconsecuencia un traslado forzoso en el puesto de trabajo, y por el contrario, mayores dificultades, si es un cambio
    voluntario.
  • Y en último lugar se atenderá a la opinión del menor, que como ya hemos indicado, no es vinculante, pues la misma puede o no coincidir con su beneficio. Si te encuentras en esta situación, no dudes en contactar conmigo con el fin de solucionar la controversia de la manera más satisfactoria para ti, y para tus hijos.Begoña Cuenca Alcaine
    Abogada de Familia en Zaragoza