En este artículo nos referiremos a las consecuencias que puede tener un progenitor, cuando nopermite las visitas de los hijos con el otro.

Un Juzgado de lo Penal de Pontevedra ha condenado a una madre comoautora de un delito de desobediencia a la autoridad, y a su abogado por un delito de deslealtad profesional.

En el año 2013, fue dictada Sentencia por la que se acordaba la custodia del hijo común a favor de la progenitora y un régimen de visitas a favor del padre, que fue incumplido voluntariamente por la madre.

El padre presentó varias ejecuciones y el Juzgado  advirtió de que podía incurrir en desobediencia». La madre, «asesorada por su abogado no cumplió lo acordado en la resolución judicial».

En marzo fue de nuevo requerida para que cumpliese el régimen de visitas, negándose ésta.

En julio del mismo año, en  sentencia para resolver el procedimiento de divorcio, se atribuyó al padre la guardia y custodia del niño y un régimen de visitas, a favor de la madre, sin que la progenitora cumpliese el cambio de custodia.

Por ello  el juez ordenó la Ejecución de la referida Sentencia  pero la madre volvió a incumplir la orden, «siendo asesorada en este sentido nuevamente» por su abogado. En todo ese tiempo, el padre «no tuvo
contacto con su hijo menor salvo en dos ocasiones en que coincidieron en sede judicial».

Por lo expuesto el Juzgador Penal declara como probado que la madre fue requerida en varias ocasiones para que cumpliera los mandatos judiciales y no lo hizo. Y de sus propias declaraciones concluye que conocía las resoluciones que le afectaban admitiendo «que no cumplió el régimen de visitas porque así fue asesorada» por su abogado.

El Juzgador concluye que la madre incumplió conscientemente las resoluciones judiciales que le obligaban a un régimen de visitas o arealizar un cambio de custodia.

 

Con respecto al comportamiento del abogado, Según la sentencia, el letrado  actuó indicando que no tenían que cumplirse las resoluciones judiciales, lo que «perjudicó claramente los intereses de su cliente ya que coadyuvó a la comisión de un delito de desobediencia».

En este caso «subyace el interés de un menor que, por la actuación contraria a las resoluciones judiciales de los dos acusados, no pudo tener contacto con su padre durante mucho tiempo». Motivos por los cuales condena a ambos por los delitos referidos.

De lo expuesto se desprende que deben de cumplirse la Resoluciones Judiciales, y en caso contrario se pueden producir cambios de custodia y consecuencias penales.

Os ha hablado Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.