Cuando una Sentencia de divorcio  establece la obligación de pago de pensión alimenticia a favor de los hijos o pensión compensatoria a favor del ex cónyuge, y el obligado al pago no cumple con el abono, su reclamación puede hacer vía civil, por Ejecución de Sentencia como ya hemos expuesto en artículos anteriores, o bien instar un proceso penal.

EL Código penal regula en su artículo 227 el citado delito.

  1. El que dejare de pagar durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos cualquier tipo de prestación económica en favor de su cónyuge o sus hijos, establecida en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial en los supuestos de separación legal, divorcio, declaración de nulidad del matrimonio, proceso de filiación, o proceso de alimentos a favor de sus hijos, será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses.
  2. Con la misma pena será castigado el que dejare de pagar cualquier otra prestación económica establecida de forma conjunta o única en los supuestos previstos en el apartado anterior.
  3. La reparación del daño procedente del delito comportará siempre el pago de las cuantías adeudadas.

Delito de impago de pensionesEl proceso comienza con la interposición de una denuncia, y tras la instrucción del proceso se realizará la preceptiva vista en un Juzgado Penal.

El artículo 227 del Código Penal pretende proteger a los miembros económicamente más débiles de la unidad familiar frente al incumplimiento de los deberes asistenciales por el obligado a prestarlos.

El delito de abandono de familia se configura como un delito de omisión, en el que han de concurrir dos elementos:

Ha de existir una resolución judicial firme, que establezca una prestación económica a favor de los hijos o del cónyuge;

Y una conducta omisiva consistente  en el impago de dicha prestación económica.

Es un delito de mera actividad, que se consuma formalmente por el mero incumplimiento de la obligación impuesta.

y, por último,  se exige el conocimiento de la resolución judicial que impone la prestación y  la voluntad de incumplirla, dejando libremente de pagar aquello a lo que se está obligado. 

Por tanto si se produce el impago, de forma voluntaria y sin que exista ninguna causa que impida el abono, el no pagador será condenado por dicho delito.

Por el contrario, es evidente que la imposibilidad de satisfacer la prestación por parte del obligado, cuya prueba le incumbe, excluye la culpabilidad.

Así la Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid señala que “ en el presente procedimiento y a la vista de las pruebas practicadas el acusado no tuvo la oportunidad de afrontar el pago, al menos completo, de las cantidades que debía abonar en concepto de alimentos a su hija debido a su precaria situación económica.

Precariedad que no implica indigencia.  La solvencia económica exigible a quien ha de cumplir las obligaciones económicas familiares tras la separación o divorcio no puede comportar el perjuicio de su propio mantenimiento,  al menos hasta el punto de colocarlo en una situación de pobreza.”

Por tanto si te encuentras en una situación económica que no te permite afrontar tus pagos, te recomiendo, de un lado que no dejes de abonar la totalidad del importe, sino que abones la cantidad que puedas permitirte, y de otro que inicies un expediente de modificación de Medidas con el fin de disminuir las pensiones a las que estés obligado.

 

Begoña Cuenca Alcaine. Abogada de Familia en Zaragoza.