El artículo 154 del Código Civil preveía la posibilidad de corregir de forma moderada y razonable a los hijos.

Dicha figura fue eliminada del Código Civil en 2007  para dar respuesta a los requerimientos del Comité Internacional de Derechos del Niño, que mostró su preocupación por la posibilidad de que la facultad de corrección que se reconocía a los padres y tutores,  pudiera contravenir la Convención sobre los Derechos del Niño.

Así las cosas el nuevo texto ha quedado de la siguiente forma:

 

Artículo 154

Los hijos no emancipados están bajo la patria potestad de los progenitores.

La patria potestad, como responsabilidad parental, se ejercerá siempre en interés de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a sus derechos, su integridad física y mental.

Esta función comprende los siguientes deberes y facultades:

1.º Velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral.

 

Los progenitores podrán, en el ejercicio de su función, recabar el auxilio de la autoridad.

Es decir dentro de la función de los padres de educar a los hijos no cabe la imposición  de daños corporales.

 

El artículo 155 del Código Civil dice:

 

Los hijos deben:

1.º Obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad, y respetarles siempre.

El hecho de “pegar” a un hijo puede suponer un delito regulado en el Código Penal en sus artículos 153 y 173.

Por tanto y  a priori,  los padres sólo podrán corregir de forma verbal a sus hijos.

La Jurisprudencia ha resuelto de forma dispar esta cuestión de cuando los padres, con el ánimo de corregir a sus hijos dan un bofetón o agreden a éstos.

Como norma general, se va a atender a la gravedad del golpe, si éste ha producido lesiones o no, y de la actitud del hijo.

El Juez Calatayud mantiene «En derecho ya tenemos los mecanismos suficientes para saber si estamos ante padres maltratadores o padres preocupados por la educación de sus hijos sin necesidad de prohibir el bofetón por ley».

Nos encontramos con diversas condenas:

La sección segunda de la Audiencia de Alicante ha ratificado la condena de tres meses de prisión por un delito de maltrato en el ámbito familiar impuesta a un hombre que abofeteó a su hijo de 13 años porque había llegado a casa de madrugada, dos horas más tarde de lo que le había dicho. A causa de la agresión, el menor sufrió una erosión en un codo y un hematoma en la mejilla izquierda que solo requirieron para su curación una única asistencia médica.

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha confirmado una sentencia del juzgado de lo Penal de Vinaròs que condenó a una madre por delito de violencia doméstica, realizar 25 días de trabajo en beneficio de la comunidad y a seis meses de alejamiento de su hija,  la acusada mantuvo una discusión con su hija y le propinó un golpe con la mano abierta en la nariz, además de un fuerte tirón del brazo izquierdo. La menor sufrió dolencias que precisaron de una primera asistencia facultativa y que tardó en curar tres días no impeditivos.

derecho de corrección de los padres

En diciembre de 2008, un juez de Jaén condenó a una madre -que era sordomuda- a 67 días de cárcel y a la prohibición a acercarse al menor durante un año y 67 días por haberle dado un bofetón y agarrado del cuello tras una discusión en la que el adolescente, «de carácter difícil y desobediente», le tiró una zapatilla y se encerró en el baño. Cuatro meses después, el Gobierno le concedió el indulto.

Pero también con absoluciones, Un juez ha absuelto a una madre en A Coruña por pegar un bofetón “a la altura del pómulo” a su hijo de 11 años, después de que el menor se negase a prepararse el desayuno, destrozase su móvil de 800 euros contra el suelo por un berrinche.

Verdaderamente es un tema complicado ¿qué opinión os merece?.

 

Begoña Cuenca Alcaine. Abogada de Familia en Zaragoza.