1º) En custodia compartida se fijará un régimen de convivencia, de cada uno de los padres con los hijos, adaptado a las circunstancias de la situación familiar, que garantice a ambos progenitores el ejercicio de sus derechos y obligaciones en situación de igualdad. Es decir se reparte el tiempo de los menores de forma equitativa entre los progenitores: semanalmente, quincenal, mensual, bimensual, trimestral etc De forma que permanecerán con cada uno de ellos y en su vivienda, los tiempos establecidos. En dichos períodos podrán establecerse visitas inter-semanales, de fin de semana etc al progenitor que en ese momento no esté en compañía de los menores.

En custodia monoparental, uno de los progenitores permanece de forma continúa con los hijos y el otro ejerce visitas, fines de semana alternos, días inter-semanales  y periodos vacacionales. Estos últimos son divididos por mitad, tanto Semana Santa, Navidad como Verano.

2º) El uso de la vivienda en custodia compartida se  atribuye  al progenitor que por razones objetivas tenga más dificultad de acceso a una vivienda y, en su defecto, se decidirá por el Juez el destino de la vivienda en función del mejor interés para las relaciones familiares. Por tanto como norma general, se adjudica a aquel de los progenitores que se encuentre más desprotegido económicamente y por un tiempo limitado.

En custodia monoparental se atribuirá al progenitor que ejerza el cuidado de los hijos, y por tanto la custodia, salvo que el mejor interés para las relaciones familiares aconseje su atribución al otro progenitor.  Igualmente ese uso de la vivienda será por un tiempo limitado.

3º) En cuanto a los gastos de asistencia de los hijos, tras la ruptura de la convivencia de los padres, ambos contribuirán proporcionalmente con sus recursos económicos a satisfacer los gastos de asistencia de los hijos a su cargo.

La contribución de los progenitores a los gastos ordinarios de asistencia a los hijos se determinarán por el Juez en función de las necesidades de los hijos, de sus recursos y de los recursos económicos disponibles por los padres.

El Juez asignará a los padres la realización compartida o separada de los gastos ordinarios de los hijos teniendo en cuenta el régimen de custodia, y si es necesario fijará un pago periódico entre los mismos.

850_400_custodia-monoparental-y-custodia-compartidaDe lo expuesto se concluye que cuando se establece una custodia compartida con el fin de asumir los gastos de asistencia de los hijos, lo habitual es la apertura de una cuenta común donde se domicilian los gastos ordinarios de los hijos, colegio, comedor, APA, actividades extraescolares etc. Cada progenitor deberá contribuir a la misma,  en proporción a su capacidad económica, y si ésta es igual, cada uno contribuirá a los gastos por mitad. Si existe diferencia de ingresos, se hará la proporción y se ingresará en función de dicho porcentaje. Mismas reglas se aplicarán a los gastos extraordinarios necesarios y no necesarios.

En custodia monoparental, el progenitor no custodio abonará una pensión alimenticia a favor de los hijos en la cuenta bancaria que la madre designe. Dicha pensión se actualizará anualmente al alza o a la baja según las variaciones que experimente de conformidad con el IPC que determine el Instituto Nacional de Estadística u Organismo que lo sustituya. Para el establecimiento de la pensión habrá que atender a los gastos habituales de los hijos, y a los ingresos de los progenitores. La norma general es que los gastos extraordinarios necesarios y no necesarios se asuman por mitad.

Si necesitas alguna aclaración de estas figuras no dudes en contactar conmigo.

 

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza