Cuando los dos miembros de la pareja o matrimonio, o uno de ellos, observan que el fin de su convivencia es inevitable, deben sentarse a hablar y buscar la mejor solución a sus intereses.

divorcio de mutuo acuerdo en aragónVuestro fin último debe ser conseguir un acuerdo, e intentar acercar posturas. Entiendo que a veces no es posible, debido a las circunstancias que envuelven o rodean a la ruptura. Por ello lo más recomendable es que os pongáis en contacto con un abogado especialista en la materia, que os guiará y aconsejara.

Debéis de ser conscientes que alcanzar un acuerdo supone hacer concesiones por ambas partes. Negociar no es imponer nuestra posición al otro.

Si con un Letrado no conseguís pactar, no hay que preocuparse, cabe la posibilidad de que intervenga un abogado por cada parte, y que éstos consigan el deseable acuerdo, que recoja los intereses de uno y otro. Lo normal y habitual es que el 70 o el 80 % de los casos se resuelvan por los trámites del mutuo acuerdo.

No obstante la crisis económica actual, y las infidelidades, entre otras causas,  hacen que muchas veces,  los asuntos que a priori deberían resolverse por la vía del acuerdo, se compliquen, y terminen en los Tribunales por el procedimiento contencioso.

Es difícil, pero me parece necesario,  hacer abstracción de los temas nombrados,  sobre todo si se tienen hijos, y  redoblar los esfuerzos para llegar a un acuerdo.

 

¿Qué clausulas debe contener vuestro acuerdo? En relación a este tema podéis leer el artículo EL PACTO DE RELACIONES FAMILIARES versus DEMANDA CONTENCIOSA EN ARAGON.

En resumen o en esencia deberá tener el siguiente contenido:

  1. El régimen de convivencia o de visitas con los hijos.

 Aquí hacemos referencia al modelo de custodia elegido. Custodia compartida, custodia monoparental a favor de un progenitor, estableciéndose un régimen de comunicaciones para el otro.

  1. El régimen de relación de los hijos con sus hermanos, abuelos y otros parientes y personas allegadas.

Se trata de garantizar el contacto con la familia extensa.

  1. El destino de la vivienda y el ajuar familiar.

Habrá que determinar a quien atribuimos el uso de la vivienda y los enseres de la misma, y por cuánto tiempo. Está íntimamente relacionado con la atribución de la custodia. Si es monoparental, se adjudicará el uso a favor de los hijos y de quien ostente la custodia. Si es compartida, se atenderá a quien tenga más dificultades de acceso a la vivienda.

  1. La participación con la que cada progenitor contribuya a sufragar los gastos ordinarios de los hijos, incluidos en su caso los hijos mayores de edad o emancipados que no tengan recursos económicos propios, la forma de pago, los criterios de actualización y, en su caso, las garantías de pago. También se fijarán la previsión de gastos extraordinarios y la aportación de cada progenitor a los mismos.

Si es custodia compartida se abrirá una cuenta bancaria donde domiciliar los gastos de los hijos, contribuyendo cada progenitor en función de su capacidad económica. Si es custodia monoparental, estableceremos una pensión en función de los gastos de los hijos y de la situación patrimonial de los padres.

e) La liquidación, cuando proceda, del régimen económico matrimonial.

f) La asignación familiar compensatoria, en su caso, que podrá determinarse en forma de pensión, entrega de capital o bienes, así como la duración de la misma.

 

En el supuesto de que la ruptura produzca desequilibrio en uno de los miembros del matrimonio.

Si tras la lectura de este artículo te han surgido dudas, te sugiero que contactes conmigo.

 

Begoña Cuenca Alcaine. Abogada de Familia en Zaragoza.