Es obvio que el divorcio de dos personas repercute o tiene incidencia en los hijos.

No me canso de repetir a mis clientes, que por el bien de sus hijos, intenten por todos los medios, que tenga el menor efecto posible sobre los niños.

los-niños-y-el-divorcioMe parece muy importante que cuando la decisión se ha tomado en la pareja, ambos miembros debéis de informar y explicarlo a vuestros hijos. Hay que dejar de lado los sentimientos de culpa, ira o disgusto y exponerlo de forma clara y adecuada a su edad.

Sobre todo hay que remarcar y hacer entender al niño, que es una cuestión de mayores, y que él no es culpable de nada. Los padres y los hijos no dejan de quererse aunque exista una separación, ambos estaréis para ayudar a los hijos.

Creo que hay que exponer e informar a los niños de los cambios que van a acontecer en su vida, pero no las causas o motivos de la ruptura, y mucho menos culpabilizar al otro progenitor.

En ocasiones puede resultar conveniente el asesoramiento o asistencia de un profesional psicólogo.

Una vez que se ha producido la ruptura, como se ha dicho, la misma produce determinadas circunstancias que pueden perjudicar a los hijos, puede ocurrir, que exista una pérdida de poder adquisitivo, y por tanto dejar de realizar actividades que hasta el momento se efectuaban, que se cambie de domicilio, que tenga que asumir que vive en dos casas, cambios de colegio etc. A este respecto os aconsejo que valoréis con detenimiento estos cambios, pues pueden producir efectos no deseados sobre los menores.

Igualmente, al desaparecer uno de los progenitores de la vivienda, y por tanto de su vida habitual o diaria, para estar fines de semana o días de visita, los niños perciben esta falta, por tanto intentar ser flexibles en las visitas, y que sean lo más amplias posibles.

Tanto si tenéis custodia monoparental como compartida, es preciso que ambos progenitores os impliquéis en las tareas escolares, extraescolares, de higiene  y lúdicas.

Otro foco de problemas es la introducción de las nuevas parejas. A este respecto, creo que hay que ser prudentes, y hacerlo de una forma progresiva y gradual.

Ya lo he comentado en varios artículos, pero creo que merece la pena insistir en este tema, y pongáis en práctica las reglas del NO:

  • NO utilicéis a vuestros hijos como moneda de cambio.
  • NO discutáis los términos del divorcio delante de ellos.
  • NO impliquéis a los niños en vuestros problemas y discusiones.
  • NO intentéis que los menores se posicionen a vuestro lado.
  • NO enviéis mensajes continuamente al otro a través de los niños, buscad el canal de comunicación adecuado.

En definitiva, vuestro abogado de familia intentara regular vuestra ruptura de la forma más satisfactoria, no obstante tenéis que hacer un esfuerzo para que todo funcione correctamente.

 

Begoña Cuenca Alcaine.

Abogada de Familia en Zaragoza.