El Tribunal Supremo decide que no atribuye el uso de la vivienda a ningún progenitor en caso de custodia compartida.

Soy Begoña Cuenca y hoy hablaremos de otra Sentencia particular que se aparta de las decisiones habituales de los Juzgados de Familia.

Ya hemos comentado en otras ocasiones que en Aragón en caso de custodia compartida, se atribuye el uso de la vivienda aquel que tenga mayores dificultades para acceder a otra vivienda. Y ello con carácter temporal.

No obstante encontramos una reciente Sentencia del Tribunal Supremo que trata de forma tangencial el uso de la vivienda, resolviendo un Recurso de Casación relativo a Custodia compartida.

Así casa una Sentencia de la Audiencia Provincial de Granada, que no concede la custodia compartida a pesar de ser recomendada por los Informes Periciales, señalando que se limita a esgrimir la bonanza de la figura de custodia monoparental, y por tanto posicionándose en contra de la compartida, apartándose así de la tendencia seguida por el Tribunal Supremo, quien tiene declarado “  que la redacción del artículo 92 no permite concluir que se trate de una medida excepcional, sino que al
contrario, habrá de considerarse normal e incluso deseable, porque permite que sea efectivo el derecho que los hijos tienen a relacionarse con ambos progenitores, aun en situaciones de crisis, siempre que ello sea posible y en tanto en cuanto lo sea”

La Sentencia de Primera Instancia concedió custodia compartida dado que los informes recomendaban tal figura.
En relación a la vivienda la Sentencia señala que “  En cuanto a que los progenitores se alternen en la vivienda familiar, para que el niño no salga de la misma, es un sistema que impugna la parte recurrida y que no es compatible con la capacidad económica de los progenitores, que se verían obligados a mantener tres viviendas (la de cada uno y la común), unido a la conflictividad que añadiría el buen mantenimiento de la vivienda común.

custodia compartida

A la vista de ello, estimando el recurso de casación y asumiendo la instancia, se casa la sentencia recurrida y se confirma la sentencia de 27 de junio de 2017  excepto en lo relativo a la residencia del menor, que habrá de ser en el domicilio de cada uno de los progenitores, en el período respectivamente atribuido.

En cuanto al destino de la vivienda familiar será el que las partes le den, de acuerdo con la naturaleza del bien”.

Es decir la Sentencia del Supremo señala que no es factible que el hijo continúe en la vivienda común y sean los padres los que varíen de vivienda, por sus problemas de practicidad y costes, y por ello,  no se atribuye el uso del domicilio a ninguno de los dos progenitores, debiéndose proceder a su venta inmediata a terceros, o a su adjudicación a uno u otro propietario compensando al otro económicamente.

Os ha hablado Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.