Ya hemos comentado infinidad de veces que no debemos inmiscuir a los hijos en el divorcio.

En ocasiones, preguntas o hechos que a priori parecen inocuos, provocan en los hijos efectos devastadores.

Preguntas tan frecuentes como ¿ a quien quieres más a mamá o papá? Son el presagio de una futura manipulación.

Frases como “ dile a tu padre que si no hace…” no deben pronunciarse nunca, los adultos solucionan sus conflictos.

Las peleas y pérdidas de respeto delante de los hijos producen efectos muy perjudiciales en los niños, éstos vislumbran que existe una mala relación, o incluso las reproducen en sus propias relaciones con sus compañeros, amigos,  y a posteriori en relaciones de pareja.

Cuando existe tensión entre la pareja y cabe la posibilidad de la ruptura, no es apropiado confesarte o contárselo a tus hijos, dado que puede cambiar la opinión de los mismos sobre el otro cónyuge, los niños nada tienen que opinar sobre el divorcio.

Lo mismo ocurre cuando existen infidelidades.

Tampoco me parece correcto explicar las batallas judiciales a los hijos, una vez se ha producido el divorcio, pues como se ha dicho pueden cambiar la visión que tienen de su padre/madre.

Frases como “ tu padre no me paga tu pensión” “ tu padre/madre no se hace cargo de ti”. “ vaya ropa que te pone”. “ tu padre no sabe cocinar, qué comida te da” etc deben desterrarse de vuestro vocabulario. Ocasionan un verdadero perjuicio a vuestros hijos.

Ya lo he comentado en otros artículos, pero no me cansaré de hacerlo, que lo más importante es evitar el sufrimiento de los niños. Por ello os doy una serie de pautas o guías que me parecen de obligado cumplimiento:

  • No utilicéis a vuestros hijos como moneda de cambio.
  • No los metáis dentro de vuestro conflicto.
  • Los niños no deben recibir información de vuestra crisis y mucho menos deben de oír quejas o reproches del otro progenitor.
  • Evitad criticar al otro en su presencia.
  • No les pidáis que elijan con que progenitor quieren residir, ya que ponéis a los niños en una tensa situación que no tienen obligación de soportar.
  • No manipuléis a los hijos en vuestro favor.

Debéis de comprender que la ruptura afecta a vuestros hijos, y que cuanto más cordial y educada sea ésta, en menor medida repercutirá en ellos.

Tened en cuenta lo difícil que es para vuestros hijos decantarse por vivir de forma más amplia con uno de vosotros, y dejar de estar todo el tiempo con el otro, por tanto evitar hacerle esa pregunta, de sus propios actos podréis extraer la respuesta.

Valorar vuestra situación laboral, económica, y pensad si podéis dedicarle todo el tiempo que precisa un niño, a veces es más importante la calidad que la cantidad.

Pensad, que aun cuando el convenio Regulador, o en Aragón, Pacto de Relaciones Familiares, o la Sentencia Judicial, prácticamente quedan todas las circunstancias reguladas ad futuro, siempre hay aspectos que no se especifican, y que debéis ser capaces de pactarlos, bien vosotros mismos, bien con la ayuda de vuestros letrados.

Medid mucho la información que dais a vuestros hijos.

Como ya hemos dicho en numerosas ocasiones aplicad el sentido común también en vuestra ruptura.

Begoña Cuenca Alcaine. Abogada de Familia en Zaragoza.

 

manipulación de los hijos durante y tras el divorcio