Cuando dos personas ponen fin a su convivencia y deben de regular las circunstancias de su ruptura, pueden opta bien por la vía del mutuo acuerdo o el procedimiento contencioso.

No obstante están surgiendo figuras como la Mediación familiar  introducida en el Código Civil por   la Ley del divorcio 15/2005, de 8 de Julio, constituyéndose como una vía alternativa o complementaria a los procesos tradicionales de separación o divorcio.

 

¿ A que llamamos Mediación Familiar?

“La Mediación Familiar en situaciones de separaciones y/o divorcio, es un proceso en el que las parejas solicitan o aceptan la intervención de una tercera persona, llamada mediador/a, con la finalidad de llegar a acuerdos que les permitan reorganizar su relación como padres, de tal forma que la separación no sea un obstáculo que dificulte o impida a los hij@s mantener una relación abierta y equilibrada con ambos progenitores.

La mediación tiene entre sus objetivos impulsar un acercamiento entre las personas inmersas en un conflicto de pareja, permitiéndoles clarificar e identificar los intereses en común, y de esta forma establecer una negociación que desemboque en acuerdos satisfactorios para toda la familia. Con la mediación no hay ganadores ni perdedores; la polaridad del conflicto se resuelve en un clima de cooperación parental mediante la búsqueda de soluciones armónicas en beneficio de todos los que se ven afectados por ellas.”

En Aragón el Código de Derecho Civil de Aragón establece lo siguiente:

Artículo 78 Mediación familiar

“1. Los progenitores podrán someter sus discrepancias a mediación familiar, con carácter previo al ejercicio de acciones judiciales.

  1. En caso de presentación de demanda judicial, el Juez podrá, a los efectos de facilitar un acuerdo entre los padres, proponerles una solución de mediación y designar para ello un mediador familiar. Asimismo, el Juez podrá acordar la asistencia de los progenitores a una sesión informativa sobre la mediación familiar si, atendiendo a las circunstancias concurrentes, estima posible que lleguen a un acuerdo.
  2. Iniciado el procedimiento judicial, los padres podrán de común acuerdo solicitar su suspensión al Juez, en cualquier momento, para someterse a mediación familiar, acordándose dicha suspensión por el tiempo necesario para tramitar la mediación. El procedimiento judicial se reanudará si lo solicita cualquiera de las partes o en caso de alcanzarse un acuerdo en la mediación.
  3. Los acuerdos entre los progenitores obtenidos en la mediación familiar deberán ser aprobados por el Juez, en los términos establecidos en el artículo anterior para el pacto de relaciones familiares.
  4. En ningún caso cabrá acudir a la mediación familiar en los supuestos previstos en el apartado 6 del artículo 80.”.

A la luz del citado artículo, caben varias posibilidades, antes de interponer demanda contenciosa, los progenitores podrán acudir a este servicio, con el fin lograr un acuerdo.

También iniciado el procedimiento judicial, el Juez podrá acordar que los progenitores acudan a una sesión informativa. Los cónyuges deberán acudir a dicha sesión, y decidir si quieren llevar a cabo esta mediación, o si desean continuar con el procedimiento contencioso.

Igualmente los propios progenitores podrán solicitar la suspensión del procedimiento contencioso, con el fin de iniciar la Mediación.

Si se someten a mediación podrán alcanzar un acuerdo global, o sólo en determinados extremos, y continuar el procedimiento judicial en aquellos puntos en los que no ha existido avenencia.

Tras el fin  de la mediación,  los acuerdos deberán tener forma jurídica y por tanto deberá acudirse a Letrado que lo redacte, configure el pacto de Relaciones Familiares, presentando éste demanda de mutuo acuerdo.

 

Por tanto, si has decidido optar por esta posibilidad, y has alcanzado un acuerdo total, o parcial, me pongo a tu disposición para proceder a darle forma jurídica a tu acuerdo.

 

¿ Qué es la  Mediación familiar?