Una vez que has comprobado que tu convivencia o matrimonio se ha roto, debes depositar tu confianza en tu abogado de familia en Zaragoza.

Debes elegir una u otra opción separación o divorcio.

En ambas situaciones, las circunstancias a regular serán las mismas: Custodia monoparental/custodia compartida de los hijos, caso de que existan, pensión alimenticia/contribución a los gastos de los hijos, pensión compensatoria, uso del domicilio, contribución a los gastos de la vivienda.

La diferencia entre una y otra figura radica en que en el Divorcio se rompe el vínculo matrimonial.

En palabras que todos podemos entender, la Separación supone una separación de cuerpos, cada uno reside en un domicilio, si bien comienza un Régimen Económico de Separación  de Bienes.

 

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Para que nos entendamos, dos cónyuges separados no pueden contraer nuevo matrimonio, ni inscribirse como pareja de hecho. Para ello habrá que instar el procedimiento de Divorcio. Digamos que seguimos “ casados”.

En el Divorcio se produce una total ruptura de modo que ya podemos constituir legalmente nueva pareja o segundas nupcias.

La tendencia habitual es que  el 90% de las personas opten por la figura del Divorcio. Las personas de mayor edad suelen decidir instar la Separación.

En ocasiones cuando se vislumbra que en un futuro puede alcanzarse la reconciliación, se opta por la figura de la Separación. Así y caso de que se produzca de nuevo la convivencia, se notifica al Juzgado, que dejará sin efecto la Separación, si bien continuará vigente el Régimen Económico de Separación de Bienes. Si se desea de nuevo la Ganancialidad habrá que acudir al Notario, para su modificación.

 

Begoña Cuenca Alcaine.
Abogada de Familia en Zaragoza.