En ocasiones los profesionales que nos dedicamos al Derecho de Familia, nos encontramos con asuntos que se alargan en el tiempo, con numerosas demandas y denuncias, con motivo de la conflictividad y mala relación que mantienen los progenitores.

Los Juzgados comienzan a estar cansados de tanta litigiosidad innecesaria, y están dictando Resoluciones remitiendo a los progenitores a Servicios de Mediación.

Así encontramos una Sentencia dictada por un Juzgado Madrileño, que después de elogiar la actitud y madurez de una de las hijas próxima a la mayoría de edad, que ha decidido ella misma cómo llevar a cabo las estancias con sus progenitores, optando por  vivir de forma igualitaria con ellos, decisión que respalda la Audiencia, los Magistrados establecen lo siguiente:

Se ha establecido entre las partes una dinámica adversarial de enfrentamiento y judicialización y litigación constantes de todas sus controversias que está generando importantes problemas entre los progenitores y que, de agravarse, podría impedir un ejercicio positivo de la parentalidad por los mismos, podría generar un deterioro profundo del conflicto inter parental y terminaría afectando muy negativamente la estabilidad emocional, en especial de la menor, que acaba de cumplir 16 años.

Se hace precisa una mejora de las relaciones entre los progenitores que permita un correcto ejercicio de las funciones de parentalidad sobre la menor, cuyo desarrollo precisa de manera necesaria e imprescindible una mínima comunicación, coordinación y cooperación de aquellos.

Se corre el serio riesgo de que se pueda producir un enquistamiento del conflicto entre los progenitores y que el mismo afecte negativamente a la menor Margarita y ésta termine sufriendo de modo inevitable sus perniciosas consecuencias.

Por ello, teniendo en cuenta la incapacidad de las partes para lograr por sí solos un adecuada, ordenada y pacífica ejecución y desarrollo del régimen de estancias y del correcto ejercicio coordinado y normalizado de sus funciones parentales en relación con el cumplimiento del régimen de visitas y estancias establecido, y el ejercicio ordinario de las funciones parentales, se estima conveniente acordar, en interés y beneficio de las hijas comunes, y para evitar a éste cualquier riesgo emocional o psicológico, presente o futuro, derivado del enfrentamiento de sus progenitores que pueda alterar su estabilidad y condicionar o perjudicar un desarrollo ordenado y armónico de su personalidad, el nombramiento de un coordinador de parentalidad, que actuará como perito, con las funciones, facultades y obligaciones que se detallarán posteriormente en la parte dispositiva de esta resolución. Funciones muy amplias que darán lugar a un nuevo video.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.