El 19 de febrero de 2019 ha sido dictada Sentencia por el Tribunal Supremo, que puede generar una nueva tendencia, en el sentido de que el pagador de una pensión, a favor de los hijos solicite su extinción, y se admita.

En la citada Sentencia se resuelve un caso en el que el progenitor solicitó una modificación de medidas por la que solicitaba la extinción de la pensión de sus hijos.

En primera Instancia el Juez decidió extinguir la pensión de los dos hijos mayores de edad. La progenitora recurrió dicha Resolución a la Audiencia Provincial de Madrid que confirma la misma, decidiendo de nuevo la extinción de la pensión alimenticia.

Por tal motivo la madre acude en casación ante el Tribunal Supremo.

Las causas alegadas por el progenitor son las siguientes:

  1. por disminución de la capacidad económica;
  2. por falta de aprovechamiento en los estudios de los hijos;
  3. y por nula relación personal de los alimentistas con el alimentante.

 

La sentencia dictada en primera instancia descarta variación en la solvencia del obligado al pago y descarta falta de aprovechamiento en los estudios por no haber existido por parte de los hijos, Hilario de 25 años de edad, ni de Miriam de 20 años de edad, desidia en la dedicación a sus respectivas formaciones, y considera que procede la extinción de la pensión alimenticia, declarando hecho probado el total desapego de los hijos con el padre con el que no hablan y al que no ven, desde hace años (10 y 8 años) sin interés alguno en hacerlo.

Los argumentos empleados por el Juzgador son los siguientes:

«Abstracción hecha de si la reiterada e ininterrumpida carencia de relaciones afectivas y de comunicación es achacable al padre o a los hijos, aspecto éste que es irrelevante en este momento dada la mayoría de edad de éstos, ha de tenerse presente que aunque los padres tienen una obligación moral con sus hijos para ayudarles a lo largo de su vida como estimen conveniente, dicho deber queda constreñido al ámbito de la conciencia y la ética de cada persona, siendo, en todo caso, recíproca para los ascendientes y descendientes la obligación de darse alimentos en toda la extensión si se impusiera judicialmente al amparo de lo previsto en el art, 143 del Código Civil . Por ello, siendo la negativa a relacionarse con el padre una decisión libre que parte de los hijos mayores de edad y habiéndose consolidado tal situación de hecho en virtud de la cual el padre ha de asumir el pago de unos alimentos sin frecuentar el trato con los beneficiarios ni conocer la evolución de sus estudios, se considera impropio que subsista la pensión a favor de los alimentistas por cuanto que se estaría propiciando una suerte de enriquecimiento injusto a costa de un padre al que han alejado de sus vidas.”.

pensión de unos hijos

El Supremo mantiene lo siguiente:

“Si se aplica la doctrina expuesta a las sentencias de las instancias, pues, aunque la recurrida es la de la audiencia, lo cierto es que ésta remite a la de primera instancia en lo fáctico y en lo jurídico, hemos de hacer dos consideraciones:

(i) No se comparte, por lo ya expuesto, que se afirme «abstracción hecha de si la reiterada e ininterrumpida carencia de relaciones afectivas y de comunicación es achacable al padre o a los hijos, aspecto éste que es irrelevante en este momento dada la mayoría de edad de ésta».

Por el contrario, mantenemos que sí es relevante, pues para apreciar esa causa de extinción de la pensión ha de aparecer probado que la falta de relación manifiesta entre padre e hijos, sobre la que no existe duda, era, de modo principal y relevante, imputable a éstos.

(ii) Este carácter principal y relevante, de intensidad, no lo da por probado la propia sentencia, pues recoge que «puede» ser imputable a los alimentistas, esto es, categóricamente no lo tiene claro, y añade «sin que ello reste responsabilidades al padre por su falta de habilidades».

Se colige de esto último que esa falta de relación no es imputable a los hijos, con la caracterización de principal, relevante e intensa, a que hemos hecho mención.

Si la interpretación, según lo ya reiterado, ha de ser restrictiva y la prueba rigurosa, no puede apreciarse que concurra causa de extinción de la pensión alimenticia.

 De la atenta lectura de esta Sentencia del Supremo se desprende que en este caso concreto no se extingue la pensión alimenticia de los hijos, pero abre una vía, o una nueva posibilidad: si existe una probada mala relación o desapego  entre los hijos y el progenitor, y ésta es imputable a los hijos, podría extinguirse la pensión alimenticia que los mismos reciben.

 

Begoña Cuenca Alcaine Abogada de Familia en Zaragoza.