En julio de 2019, hemos conocido una Sentencia del Tribunal Supremo que revisa el concepto de Ganancialidad en el sentido de que cuando se adquiere un bien constante matrimonio, y bajo el régimen de gananciales, y su pago se hace en todo o en parte con dinero privativo de uno de los cónyuges, éste tiene un derecho de reembolso del dinero invertido, si bien considera este bien común.

Hasta este momento, si se adquiría un inmueble al cincuenta por ciento, y en Escritura, no constaba que existía una aportación de dinero de carácter privativo, primaba la Escritura, y se presumía que dicho bien tenía carácter ganancial, es decir, la vivienda generalmente, era considerada común, sin que el que había aportado dinero privativo, pudiese resarcirse de esa cantidad que de más había invertido.

 

Ya en el año 2017, se atisbaba este cambio de  doctrina emitida por el Tribunal Supremo:

“Dicha norma [ art.1355 CC ], en efecto, no resulta de aplicación al caso planteado. Según dispone el citado artículo, podrán los cónyuges, de común acuerdo, atribuir la condición de gananciales a los bienes que adquieran a título oneroso durante el matrimonio, cualquiera que sea la procedencia del precio o contraprestación y la forma y plazos en que se satisfaga.

No se trata aquí de tal atribución de ganancialidad, sino de la aportación por uno de los cónyuges -en este caso el esposo- de dinero privativo para la adquisición de la vivienda familiar, la cual tiene carácter ganancial en este caso. Por tanto la norma que resulta aplicable -según la cual ha resuelto, sin citarla, la sentencia impugnada- es la del artículo 1398- 3.a CC , según la cual se integra en el pasivo de la sociedad de gananciales «el importe actualizado de las cantidades que, habiendo sido pagadas por uno solo de los cónyuges, fueran de cargo de la sociedad y, en general, las que constituyan créditos de los cónyuges contra la sociedad».

Es esta la situación creada ya que consta, según declara probado la Audiencia, que el esposo pagó con dinero privativo la cantidad a que se refiere la sentencia para amortización del préstamo hipotecario que gravaba el inmueble ganancial, haciendo frente de ese modo con dinero propio a una deuda ganancial, por lo que surgió desde entonces el crédito a su favor contra la sociedad de gananciales que ahora debe integrarse en el pasivo de la misma[…]»

Por su parte la sentencia de pleno de 27 de mayo de 2019 establece expresamente (fundamento tercero) que «[…]esta sala considera que cuando los cónyuges atribuyen de común acuerdo carácter ganancial a bienes adquiridos con dinero privativo de uno de ellos (o con dinero en parte privativo y en parte ganancial), la prueba del carácter privativo del dinero no es irrelevante, pues determina un derecho de reembolso a favor del aportante, aunque no haya hecho reserva en el momento de la adquisición ( art. 1358 CC ) «.

 

En base a los fundamentos expuestos, y dado que el recurrido había acreditado fehacientemente los abonos de dichas cantidades privativas, invertidas en la vivienda, el Tribunal Supremo le reconoce el reembolso de dicha cantidad.

Si tienes alguna duda en relación a este tema no dudes en contactar con Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.