En relación a la atribución del uso de la vivienda familiar en el divorcio, el Código Civil establece lo siguiente:

 

Artículo 96.

En defecto de acuerdo de los cónyuges aprobado por el Juez, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden.

Cuando algunos de los hijos queden en la compañía de uno y los restantes en la del otro, el Juez resolverá lo procedente.

No habiendo hijos, podrá acordarse que el uso de tales bienes, por el tiempo que prudencialmente se fije, corresponda al cónyuge no titular, siempre que atendidas las circunstancias, lo hicieran aconsejable y su interés fuera el más necesitado de protección.

uso_vivienda_familiar_custodia_compartida-sPara disponer de la vivienda y bienes indicados cuyo uso corresponda al cónyuge no titular se requerirá el consentimiento de ambas partes o, en su caso, autorización judicial.

De la lectura del mismo podemos concluir que existiendo hijos menores de edad, el uso se atribuirá al progenitor que ostente la custodia de los mismos. Incluso aunque la vivienda sea propiedad del cónyuge no custodio.

El problema surge cuando los hijos son mayores de edad, o independientes económicamente, ¿ quien usará de esa vivienda?.

Habrá que determinar quien de los cónyuges presenta un interés más necesitado de protección.

Es decir atenderemos a las circunstancias económicas de cada uno de los cónyuges y a cuál de ellos le resulta más difícil acceder a una vivienda.

En muchas ocasiones se produce el divorcio cuando los hijos son menores de edad pero con el transcurso del tiempo los hijos cumplen la mayoría de edad y éstos siguen ocupando la vivienda junto con su madre.

En respuesta a este planteamiento encontramos  la Sentencia del Tribunal Supremo de 11 de noviembre de 2013  que señaló que la mayoría de edad alcanzada por los hijos a quienes se atribuyó el uso, supone una nueva situación que tiene necesariamente en cuenta. Ya no hay derechos preferentes por existir menores de edad ni custodia, sino  que se aplicará el criterio de cuál es el interés más necesitado protección, que justifique el uso de la vivienda.

En conclusión, ante la existencia de hijos mayores de edad, se puede plantear una modificación del uso de la vivienda, asignado en su día, que puede terminar con un cambio en el uso o una limitación temporal del mismo, siempre que exista un interés digno de protección que así lo aconseje.

Puede ocurrir en ocasiones que el hijo mayor de edad pero dependiente económicamente de sus padres, decida vivir con el otro progenitor y esto puede suponer que se atribuya el uso al otro cónyuge.

No obstante, dicha atribución del uso de la vivienda será temporal, por un plazo determinado de mayor o menor duración dependiendo de las circunstancias concurrentes. Finalizado dicho plazo procederá la liquidación de la vivienda, previo su desalojo, bien venta a un tercero, bien adjudicación a uno de los propietarios compensando económicamente al otro.

Del mismo modo puede ocurrir que siendo los hijos mayores de edad, y teniendo ambos ex cónyuges similares circunstancias económicas, se proceda a extinguir el uso de la vivienda.

Begoña Cuenca Alcaine. Abogada de Familia en Zaragoza.