Ya señalamos en un artículo anterior que cuando dos personas contraen matrimonio en Aragón, no sólo se producen efectos personales y sentimentales entre los cónyuges sino que también tiene consecuencias importantes en sus patrimonios.

El Código de Derecho Foral de Aragón señala:

Artículo 193 Régimen económico matrimonial

  1. El régimen económico del matrimonio se ordenará por las capitulaciones que otorguen los cónyuges.
  2. En defecto de pactos en capitulaciones sobre el régimen económico del matrimonio o para completarlos en tanto lo permita su respectiva naturaleza, regirán las normas del consorcio conyugal regulado en el Título IV de este Libro.
  3. Quienes, por razón de su cargo o profesión, intervengan en todo expediente matrimonial procurarán que se consigne en el Registro Civil el régimen económico de los contrayentes y les informarán sobre las posibilidades y consecuencias en orden al régimen económico matrimonial de acuerdo con la legislación aplicable.

En base a este artículo si los cónyuges deciden hacer capítulos matrimoniales entrará en vigor el régimen de separación de bienes.

Los capítulos matrimoniales y sus modificaciones requieren, para su validez el otorgamiento en Escritura Pública ante Notario, podrá redactarse en cualquiera de las lenguas o modalidades lingüísticas de Aragón.

Los capítulos deberán inscribirse en el Registro Civil del lugar en el que se celebró el matrimonio, con el fin de que tengan efectos frente a terceros de buena fe.

Pueden efectuarse inmediatamente antes de contraer matrimonio o en cualquier momento una vez celebrado el mismo.

De la misma forma podrán modificarse, antes o después de contraer el matrimonio. Si bien y hasta que no se produzca el enlace no tendrán efectos.

Los Capítulos podrán contener estipulaciones relativas al régimen familiar y sucesorio de los cónyuges.

Tanto antes como después de celebrado el matrimonio, la modificación de las estipulaciones que determinan el régimen económico familiar requiere únicamente el consentimiento de las personas que están o han de quedar sujetas a dicho régimen.

La modificación del régimen económico matrimonial permite la revocación de los actos y negocios patrimoniales contenidos en los capítulos y que se otorgaron en atención al régimen que ahora se modifica, a no ser que sus otorgantes presten consentimiento para la modificación. El notario que autorice la escritura de modificación notificará su otorgamiento a los que intervinieron en las capitulaciones matrimoniales que se modifican dentro de los ocho días hábiles siguientes. Sin perjuicio de las responsabilidades a que hubiere lugar, la falta de notificación no afectará a la eficacia de la modificación.

El régimen económico de separación de bienes se regirá en primer lugar por lo convenido por los cónyuges en los capítulos matrimoniales; en lo no previsto por las normas establecidas en el Título Tercero del Código de Derecho Civil de Aragón para este régimen y, subsidiariamente, por las normas del consorcio conyugal en tanto lo permita su naturaleza.económico matrimonia aragon

En el régimen de separación de bienes, pertenecerán a cada cónyuge los bienes que tuviese en el momento inicial del mismo y los que después adquiera por cualquier título. Asimismo, corresponderá a cada uno la administración, goce y libre disposición de tales bienes.

Salvo renuncia expresa, ambos cónyuges conservarán el derecho de viudedad.

Mi consejo es que si habéis decido optar por este régimen, le indiquéis al Notario que deseáis renunciar al derecho de viudedad. Tema que ya trataremos en otro momento, pero en esencia es que la Legislación Aragonesa otorga determinados derechos sobre los bienes del otro cónyuge.

En último lugar señalar que El régimen de separación de bienes atribuye a cada cónyuge la responsabilidad exclusiva de las obligaciones por él contraídas.

El régimen matrimonial al que nos hemos referido, en general tiene “ mala prensa” las contrayentes creen que el hecho de solicitarle al otro el pactar este régimen supone que se tiene desconfianza. A la letrada que suscribe no le parece así, porque una cosa es el amor y otra el dinero.

 

Begoña Cuenca Alcaine

Abogada de Familia en Zaragoza.