La madre recurrió a la Audiencia alegando que el padre no podía hacerse cargo de la crianza de los hijos, debido a su extenso horario laboral. De la misma forma alega, que debía de auxiliarse de terceras personas, y que en alguna ocasión el padre se había quedado dormido, y no había llevado a sus hijos en tiempo al colegio. Por otro lado, que en las jornadas estivales y vacacionales, en las que no había servicio de comedor, al padre le resultaba complicado hacerse cargo de los niños.

La Audiencia señala que modifica la concesión de la custodia compartida, y atribuye la custodia a la progenitora, ello en beneficio e interés de los menores. El argumento de la Sala es el siguiente: “ porque su profesión -la de camarero- «le hacía difícil cumplimentar sus deberes parentales diarios debido a su extensa jornada laboral», 

La Audiencia pone de relieve, que a pesar de que la custodia compartida es la figura deseable, en este caso concreto no es viable, y que a pesar de no dudar de la aptitud y plena disposición del padre para cuidar de sus hijos, éste no dispone del tiempo suficiente para dedicarse a los mismos.  »

La Audiencia no quiere destacar que determinadas profesiones no son aptas o compatibles con la crianza de los hijos, si no que habrá que estar a cada supuesto y a las circunstancias específicas. De la misma forma señala  que en la sociedad actual la ayuda familiar y externa está a la orden del día siempre y cuando «estemos hablando de complementar, no de sustituir al progenitor».

En base a los argumentos expuestos, La Audiencia concluye que «en el momento actual, el régimen de custodia compartida establecido por la Sentencia de Primera Instancia no parece el mejor régimen de custodia», aunque deja la puerta abierta para que si en un futuro las circunstancias de trabajo del padre cambiasen «podrá replantarse, en su caso, otra decisión».

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.