Cuando dos personas han decidido su ruptura, deben de ponerse en manos de un profesional que de forma a su nueva situación, bien realizando un pacto de relaciones familiares, bien preparando la demanda en caso de que sea contencioso.

 

 

Una de las circunstancias básicas que debemos de establecer son los cauces de comunicación de los progenitores.

Ya sabemos que, independientemente del modelo de custodia establecida, hay una serie de decisiones importantes de la vida de los hijos que deben de ser tomadas en común, como la elección del centro escolar, cuestiones religiosas o de culto, circunstancias de salud, etc.

De forma que debemos de establecer el cauce de comunicación, bien sea por email, WhatsApp, llamada telefónica, etc.

Es obvio que un tema de extrema importancia en la vida de los hijos es su salud, por lo que en casos de gravedad hay que informar al otro progenitor, y permitir la presencia del mismo.

Desde mi punto de vista, cuando se trate de enfermedades leves del menor, bastará con un email o una llamada informando de la situación, pero cuando se trate de enfermedades de mayor envergadura, lo correcto es enviar al otro el informe del facultativo. Me parece razonable que ambos progenitores puedan tener los informes médicos de sus hijos.

También me parece importante, que caso de tener que asistir a un especialista médico, lo normal es advertir al otro de la visita, y obviamente informar a posteriori de los resultados.

Lo mismo ocurre, en relación con las cuestiones escolares, si bien es cierto que en la actualidad, ambos progenitores, tienen acceso a las claves que los colegios aportan a los padres. No obstante, me parece oportuno, que, si uno de ellos es conocedor de una circunstancia puntual de hijo, como falta de tareas escolares, o incidencia, lo comunique al otro.

También debemos de notificar la existencia de un gasto, y su aceptación.

Muchas personas piensan que tras su ruptura ya no deben de hablar con el otro, pero esta es una cuestión inevitable cuando existen hijos en común, y aunque en ocasiones, los abogados hacemos de intermediarios, lo lógico, normal y beneficioso para vosotros y vuestros hijos es que seáis capaces de conseguir una comunicación cordial o al menos educada entre vosotros.

 

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.