La delegación de la Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia adscrita a la barcelonesa comarca de El Maresme, ha dictado una resolución de «desamparo preventivo», elaborada por uno de los equipos de dicho Departamento, según la cual y por motivos de desamparo, se hacían con la tutela temporal de dos menores a las que se ha trasladado a un Centro Residencial de Acción Educativa.
Dicha intervención viene medida porque una de las menores, de nueve años, tiene abierta una cuenta pública de Instagram en la que aparece con el uniforme escolar, y en la que interactúa con adultos. De la misma forma el número de teléfono no está oculto.
Parece que se ha comprobado que dicha comunicación con adultos, por su contenido, no reviste carácter de delito.
El colegio informó a la progenitora de los peligros de las redes sociales, sin que conste que ésta haya tomado cartas en el asunto.
La Resolución administrativa funda la declaración de desamparo en esta razón relatada, como principal, si bien también pone de relieve que se aprecia en las menores tristeza y angustia. Por otro lado que, en alguna ocasión, cuando los progenitores no pueden, las niñas son recogidas del centro escolar por familiares o amigos, o que se ha producido algún retraso a la entrada en el colegio.
En último término se señala que existen ciertas dudas en cuanto a la filiación de las niñas, hecho no probado dado que no ha existido ninguna anomalía al momento de matriculación de las menores en el centro escolar.
Los padres, muestran su disconformidad con esta Resolución, contra la que han comenzado acciones legales, pues entienden que lo alegado no denota que exista una desatención frente a sus hijas. Y por el contrario han aportado documentación laboral, financiera, y médica que entienden pone de manifiesto que los progenitores se encuentran centrados y dedicados al cuidado de sus hijas.
Habrá que esperar pues al resultado del procedimiento Judicial entablado contra dicha declaración de desamparo, en el que resulta destacable la causa principal que no es otra que el uso de las redes sociales por parte de los menores.
Os ha hablado Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.
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