En este post vamos a referirnos a una Sentencia por la que se extingue la pensión de una hija mayor de edad, pero dependiente económicamente de sus padres, basada en la falta de relación entre padre e hija, decidida voluntariamente por ésta última.

Así el padre interpuso un procedimiento de Modificación de Medidas solicitando la extinción de la pensión alimenticia basándose en que la hija no quería tener relación con él, desde hacía varios años, había
invertido sus apellidos, y había escrito un libro en el que negaba tener padre.

En el acto de la vista, la hija manifestó de manera clara y taxativa «no querer tener relación ni trato con su padre, con quien la única relación que quiere es que le pague la pensión».

NO obstante, el Juzgado de Primera Instancia no extingue e la pensión alimenticia. Por lo que el padre recurre a la Audiencia Provincial.

La Audiencia Provincial de Navarra revoca la sentencia del Juzgado y estima la demanda declarando extinguida la pensión de alimentos de la hija mayor de edad.

L audiencia señala en su Resolución que “ La Sentencia de primera
Instancia tuvo en cuenta:

a) que la acción ejercitada fue la dirigida a obtener la extinción de la pensión alimenticia de 250 €, que el actor abona mensualmente a su hija, Nuria, de 19 años de edad; b) que tal petición se sustenta en la inexistente relación de la hija con su padre desde el año 2014.

Asimismo la sentencia recurrida consideró probado:

a) que Nuria noquiere mantener ninguna relación con su padre, ” siendo esta una decisión que entra dentro de la esfera de lo personal y por tanto indiscutible, máxime siendo en la actualidad mayor de edad”, hecho éste reconocido en la contestación a la demanda;

b) que existe falta de relación entre padre e hija, dato que estimó acreditado, habiendo reconocido Nuria que no tiene relación con él desde los 12 o 13 años, “desapareció de mi vida” dijo en la vista; c) no se ha probado el comportamiento del padre manifestado por Nuria, esto es, que mediante WhatsApp esta recibiera insultos y amenazas y que desde hace años sólo recibiera gritos y malas palabras en su mayor parte; d) no se ha acreditado el motivo que originó la falta de relación, sino que desde los años 2013/2014 la niña dejó de ir con su padre, dato este puesto de relieve por la señora Angustia, quien fue pareja del padre desde 2002 a 2013, así como por la señora Blanca, compañera de trabajo del padre, la cual indicó que existía buena relación entre padre e hija, pero que desde el año 2012/2013 dejó de ir la niña; e) tampoco resulto acreditada una conducta violenta o semejante del padre que pudiera haber motivado el rechazo de su hija; f) que el padre no cumplió por esas fechas con las obligaciones alimenticias que le correspondían lo que dio lugar a su reclamación judicial.

Sigue diciendo la Audiencia que para resolver el litigio la Sala sigue el criterio de las Sentencias del Tribunal Supremo a cuya doctrina se remite, que la supresión de alimentos a los hijos por falta de relación entre el progenitor y éstos, precisa que la misma sea imputable a los hijos, con la caracterización de principal, relevante e intensa.

En el caso de Autos se pone de relieve que hasta que la niña cumplió nueve años la relación entre el padre y la misma era muy buena, si bien cuando ésta contaba con doce o trece años se produjo un distanciamiento, la hija dejo de atender las llamadas y de ir con su padre. Coincidente en el tiempo parece que el padre deja de cumplir su
obligación de abono de la pensión. La hija al cumplir la mayoría de edad, cambió el orden de sus apellidos.

El padre antes de interponer la demanda intentó retomar el contacto con su hija a través de una carta que le remitió y nunca fue contestada.

La Audiencia viene a concluir que a partir de la adquisición de la mayoría de edad por parte de Nuria la decisión de no tener relación alguna con su padre es debida, según lo probado, a su exclusiva voluntad, hasta el punto de haber manifestado que no quiere relación con su padre, pero sí quiere que le siga pagando la pensión. Siendo todo esto así resulta probado que existe una absoluta falta de relación entre Nuria y su padre que posee las condiciones de principal, relevante, acreditada y duradera en el tiempo e imputable en exclusiva a su voluntad lo que implica la asunción de las consecuencias de sus actos y de las decisiones libérrimamente adoptadas por parte de persona mayor de edad. Por lo que procede estimar la demanda y acordar la extinción de la pensión alimenticia que Nuria viene percibiendo de su padre desde la fecha de esta sentencia.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.