Generalmente la petición de custodia compartida se efectúa por el progenitor, que quiere compartir la vida de los hijos, en términos de igualdad con la madre.

No obstante, recientemente los medios de comunicación han puesto de relieve casos en los que los progenitores se niegan a tal modelo de custodia, por ello vamos a ver como han sido resueltos estos supuestos:

Así La Audiencia Provincial de Cádiz ha desestimado un recurso de un padre que solicitó la supresión de la atribución de la guarda y custodia compartida del hijo común a ambos progenitores, y por tanto que se concediese la custodia en exclusiva a la madre.

El padre alegaba que reside en una localidad situada a 30 kilómetros del lugar donde esta escolarizado el menor, que comparte piso con cuatro compañeros, y que su trabajo y horarios no le permiten conciliar la vida laboral con la familiar.

La sala argumenta la extrañeza que le producen los argumentos del padre, por cuanto en la generalidad de los casos, éstos solicitan ampliación de visitas o custodia compartida, en cambio en este supuesto se solicita todo contrario.

Continúa diciendo “el hecho de ser padre supone una serie de sacrificios en beneficio de la prole, sacrificios que deben asumir ambos progenitores y no descansar en el otro progenitor, pues dada la situación actual, generalmente ambos progenitores trabajan, ambos tienen problemas para compaginar su trabajo con el cuidado de los hijos y deben acudir en muchos casos al auxilio de terceros, bien familiares bien ajenos, pero siempre en beneficio de los hijos”.

Los Juzgadores señalan que mantener la custodia compartida no es una medida excepcional, sino que al contrario se considera beneficiosa para los hijos, pues éstos tienen derecho mantener este contacto igualitario.

De tal forma que mantiene la custodia a favor de los dos progenitores. En la misma línea encontramos una Sentencia dictada por un Juzgado de Leganés, que también impone la custodia compartida de la hija común.

En este supuesto el padre mantenía que su horario de trabajo es de 6,30 horas de la mañana hasta las 15 horas, y que a su vez debía de trasladarse a 45 kilómetros de distancia. De la misma forma señalaba que no contaba con apoyos dado que la abuela paterna contaba con 70 años.

El Juzgador viene a reconocer las dificultades del progenitor para conciliar vida laboral y familiar, pero pone de relieve que la madre se enfrenta a dificultades similares.

Continúa diciendo: “Ambos tienen otro hijo de una pareja anterior, viven en domicilios independientes y los ingresos mensuales son estables con poca diferencia entre ambos”.

El juez entiende que, en este caso, la custodia compartida es el sistema más favorable y que la asistencia a su hija “es prioritaria a cualquier otra cuestión”.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.