En un asunto que hemos tenido oportunidad de tratar en el Despacho, la Juzgadora ha decidido acordar que el ejercicio de la autoridad familiar en relación al hijo común sea ejercido exclusivamente por la madre.

Se trata de un delicado tema en el que el progenitor, fue condenado con anterioridad, por un delito de malos tratos contra el hijo, existiendo una orden de alejamiento, de modo que el menor hacía más de cuatro años que no se relacionaba con el padre.

Así la Sentencia reconoce que el padre no ha querido saber nada del hijo a lo largo de un tiempo prolongado, amén de que la actitud del padre ha provocado que el menor se encuentre en tratamiento psicológico desde el año 2012.

El menor, mostraba un gran nerviosismo y desasosiego al saber que la orden de alejamiento estaba próxima a finalizar, lo que podía conllevar el retomar el contacto con su padre, lo que le producía pesadillas, etc. El menor no desea estar con su padre.

Por otro lado, la desatención del progenitor ha sido continúa, puesto que ni tan siquiera contribuía económicamente a los gastos de su hijo.

Señala la Juzgadora que dado el escaso o nulo interés que el padre ha mostrado en relacionarse con el hijo, y cuando lo ha hecho ha sido de forma reprobable, es por lo que también se considera idónea la supresión del régimen de visitas dispuesto en su día en la Sentencia de Divorcio.

De forma que la Sentencia acuerda como se ha dicho, la autoridad familiar exclusiva a la madre, lo que comporta que la madre pueda por si sola  interesar la expedición de documentación del hijo, tal como el D.N.I, pasaporte, permisos de residencia, nacionalidad, tarjetas sanitarias, escolares, de transporte, etc, así como poder solicitar ayudas, becas, prestaciones, etc. Autorizar salidas al extranjero, asistencia a viajes de estudios, de ocio, intercambios o cursos de idiomas o semejantes.

Igualmente deja sin efecto el régimen de visitas establecido a favor del padre, no procediendo establecer ningún otro régimen al respecto.

También mantiene el resto de medidas acordadas en sede de divorcio. Es decir mantiene la obligación de abono de la pensión alimenticia.

Os ha hablado Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.