En fechas recientes hemos conocido por la prensa una Resolución Judicial en la que se modifica la custodia compartida de una menor, para dar lugar a una custodia monoparental a favor del padre, en base a las desatenciones de la progenitora a la hija.

El padre argumentó las deficientes condiciones de la vivienda de la madre, que ni tan siquiera tenía agua corriente, y una falta de atención de la madre sobre la hija, tanto en medidas de higiene como de alimentación.

De la misma forma, señalaba el padre, que la propia menor le había pedido el residir de forma completa con él.

En el informe emitido por los Servicios Sociales del Ayuntamiento, se aprecia «una negligencia de riesgo leve en la alimentación y la higiene de la menor», así como «una gravedad moderada en lo relativo a un posible maltrato psicológico» de la madre hacia su hija.

El juzgado de Primera Instancia número 9 de Gijón señala que «Transmite a la menor cierta impredecibilidad, inestabilidad o inseguridad respecto a su futuro a través de mensajes verbales (en lo relativo a su custodia, a quiénes serán sus figuras de referencia o quiénes tendrán mayor o menor presencia, alusiones de la progenitora a que se separen y tenga que irse a vivir a otro lugar…)», recoge el fallo.

«El conflicto parental mantenido en el tiempo, y especialmente la falta de comunicación, supone una fuente constante de riesgo para el adecuado desarrollo de la niña», sigue señalando el Juzgador.

Por ello, será ahora el padre quien ejerza la guardia y custodia de la niña, permitiendo las visitas a la madre en sábados alternos y sin posibilidad de pernocta.

Desgraciadamente no es está la única Sentencia que elimina la custodia a un progenitor por desatenciones a los menores.

Así en Huelva fue concedida la custodia de un niño de siete años al progenitor, por la desatención de la madre sobre el hijo, el cual no iba a clase, no comía bien o no estaba cuidado en condiciones, con falta de higiene, procedimiento que terminó en tragedia al aparecer, el menor muerto, presuntamente a manos de su madre.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza