La Audiencia Provincial de Granada ha retirado a una madre, la guarda y custodia de su hija, por manipular e indisponer a ésta contra su padre.

 Así las cosas, la Audiencia Provincial confirma la sentencia de primera Instancia, que establecía  que la pequeña pase a convivir con su progenitor. La madre, dice el fallo, podrá verla los fines de semana en un punto de encuentro familiar, es decir, que las reuniones entre ambas estarán supervisadas por profesionales.

El tribunal basa su decisión en un informe psicosocial que considera necesario el cambio de custodia, porque el comportamiento de la madre de predisponer a la hija contra su padre es muy dañino y perjudicial para la propia menor.

Video 4.- Consecuencias de la manipulación de las menores.

En este sentido, la resolución judicial alude a la «perniciosidad» para el «desarrollo personal y psicológico» de la niña que entrañaba «la conducta constatada de la madre, consistente en la influencia ejercida sobre la menor para crear un sentimiento de rechazo hacía la figura paterna, hasta el punto de conseguir crear un estado de confusión mental (en la hija) entre realidad y ficción, aspecto que perjudica seriamente el desarrollo armónico e integral de su personalidad».

La Audiencia remarca las circunstancias que ya en primera Instancia se tuvieron en cuenta, en concreto que  la «actitud de la madre va encaminada de forma sistemática a impedir que se cumpla el régimen de visitas, habiéndose cambiado ya en tres ocasiones a fin de facilitar el contacto de la menor con el padre, resultando un fracaso, como se refleja no solo en las numerosas denuncias que se interpusieron por parte del progenitor ante la negativa de la madre de entregarle a la menor, sino también  los distintos procedimientos que se han ido sucediendo, con el propósito de impedir por todos los medios que el padre pueda estar con su hija».

En la misma línea argumental, el Ministerio Fiscal indicó que la madre era una mala influencia, y la necesidad del cambio de custodia a favor del padre.

Continúa la Fiscalía,  señalando que el interés superior de la menor ha sido analizado de manera precisa, exhaustiva y acertada, tomando la decisión de transferir la guarda y custodia de la menor, de la madre al padre, con el fin de evitarle perjuicios que serían irreparables dada la mala influencia que sobre la menor ejerce la madre y que se puede revertir estando al cuidado del padre»,

La Sentencia señala, que los encuentros entre el padre y su hija se desarrollaron de una forma armónica y fueron beneficiosos para la chica. «(…) Ante la indiscutible idoneidad del padre (para el ejercicio de la guarda y custodia), no solamente ha de valorarse la evidente mejora para la estabilidad (de la menor), que necesariamente se deriva de la reanudación de la relación con el padre, ilegítimamente interrumpida, sino la necesidad de poner fin a la situación derivada del ejercicio de la custodia materna, con claros efectos nocivos para la salud mental de la hija», insiste el fallo en censurar el comportamiento de la demandada.

La hija dio su opinión, señalando que quiere seguir residiendo con su madre. No obstante, la Audiencia indica que el «interés de la menor no ha de coincidir necesariamente con su voluntad que, como en este caso, puede estar condicionada por alguno de los progenitores en perjuicio del otro».

Por todo ello, los magistrados que han examinado la apelación acuerdan confirmar la retirada de la guarda y custodia a la madre en favor del padre.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.