Ya hemos comentado en numerosos artículos que gastos deben de quedar comprendidos en la pensión alimenticia que se establece a favor de los hijos menores de edad, según el artículo 82 del Código de Derecho Foral Aragonés, en caso de ruptura de los progenitores.

Pero ¿ qué ocurre en el caso de los mayores de edad?

El Artículo 69 del CDFA establece lo siguiente:

Artículo 69. Gastos de los hijos mayores o emancipados.

1. Si al llegar a la mayoría de edad o emancipación el hijo no hubiera completado su formación profesional y no tuviera recursos propios para sufragar los gastos de crianza y educación, se mantendrá el deber de los padres de costearlos, pero solo en la medida en la que sea razonable exigirles aún su cumplimiento y por el tiempo normalmente requerido para que aquella formación se complete.

2. El deber al que se refiere el apartado anterior se extinguirá al cumplir el hijo los veintiséis años, a no ser que, convencional o judicialmente, se hubiera fijado una edad distinta, sin perjuicio del derecho del hijo a reclamar alimentos”.

Este artículo viene a confirmar que no puede extinguirse la pensión alimenticia de los hijos cuando éstos acceden a la mayoría de edad, si no han completado su formación, o no han accedido al mercado laboral.

Los Jueces en su mayoría alegan, que los hijos en estas circunstancias siguen gozando en el ámbito económico, del estatus de un menor, prorrogándose el deber de sufragar sus gastos de educación y crianza. De forma que si los progenitores ya estaban separados o divorciados, y ya estaba establecida la pensión alimenticia, esta continuará para el hijo mayor de edad en los términos establecidos.

Si la ruptura de los padres se produce cuando el hijo es mayor de edad aplicaremos el artículo 69 CDFA, y para fijar la cuantía de la pensión, se atenderá a la capacidad económica de sus padres, y a los gastos que los jóvenes tienen, estableciéndose en general el pago de la matricula universitaria por mitad así como la adquisición de libros, dado su elevado coste.

Por tanto requisito fundamental es que el hijo mayor de edad no cuente con medios propios, y que precise continuar con su formación, y que ésta se realice con un satisfactorio rendimiento.

Esta obligación se extinguirá a los 26 años, no obstante, si es previsible que llegada esta edad, no se haya podido completar la formación, habrá que solicitar al Juzgado que esta pensión se prorrogue.

Esta pensión alimenticia es solicitada por el progenitor con quien vaya a permanecer el hijo mayor de edad. 

Una vez extinguida, el hijo podrá solicitar a ambos progenitores alimentos. (artículo 142 del Código Civil, alimentos entre parientes, que nada tiene que ver con la pensión alimenticia de la que estamos hablando). Pero ya no en un procedimiento dirigido a un Juzgado de Familia, sino a un Juzgado de Primera Instancia Civil, siendo demandante el hijo, y demandados los progenitores.

Begoña cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.