La doctrina aragonesa viene a establecer que, tras la reciente reforma que se ha llevado a cabo por la Ley 1/25 de 15 de mayo en Aragón, de nuevo se establece la custodia compartida como figura preferente en interés de los hijos menores; ello no quiere decir que sea aplicable de forma automática, sino que exige que las concretas circunstancias concurrentes pongan de relieve que dicho régimen es posible y que además garantice el bienestar de los menores, teniendo en cuenta las circunstancias particulares de cada familia.

 

 

Por ello, si ambos progenitores presentan condiciones personales adecuadas para hacerse cargo de los hijos, y se han llevado a cabo durante la convivencia adecuadas prácticas de crianza, lo normal es el establecimiento de una custodia compartida.

De la misma forma, se reseña que ejercer una custodia compartida no equivale, ni tiene porque equivaler, a repartirse por igual el tiempo de estancia del hijo con uno u otro progenitor. Compartir no es igual que repartir.

Por ello, muchas custodias compartidas comienzan a adaptarse al régimen de turnos de trabajo de los progenitores, con el ánimo de que la convivencia con ellos se mantenga equitativa dentro de lo posible tras la ruptura, con el fin de mantener la vinculación afectiva de los hijos con los padres.

Si bien esta doctrina me parece interesante, pienso que exige a uno de los progenitores un esfuerzo o una adaptación a los horarios del otro que no le puede ser exigible. Una cosa es que durante la convivencia los padres adapten sus horarios en función de las obligaciones laborales, y otra es que tras la ruptura se tenga que mantener esta dinámica. Serán los progenitores que deseen llevar a cabo una custodia compartida, los que tendrán que adaptar la jornada laboral a su tiempo de estancia con los hijos, y solicitar en su empresa las reducciones o medidas de conciliación que procedan, y no condenar al otro a suplirle en sus tiempos de trabajo, pues ello provoca el beneficio laboral de un progenitor en perjuicio del otro.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.