Una de las cuestiones mas recurrentes en nuestros despachos, es que si cabe la posibilidad de reducir la pensión de los hijos tras el divorcio, si ha nacido un nuevo hijo de una nueva relación.

El Tribunal Supremo responde a esta cuestión en numerosas Sentencias, así viene a establecer que sin duda el nacimiento de nuevos hijos, tanto en sede matrimonial como en otra posterior tras la ruptura, determina una  redistribución económica de los recursos de quienes están obligados a alimentarlos para hacer frente a sus necesidades.

No es lo mismo alimentar a uno que a más hijos, pero si es la misma obligación que se impone en beneficio de todos ellos.

El hecho de que el nacimiento se produzca por decisión voluntaria o involuntaria del pagador de la pensión, no implica que la obligación no pueda modificarse en beneficio de todos, a partir de una distinción que no tiene ningún sustento, por más que se produzca por la libre voluntad del obligado. Todos los hijos son iguales ante la Ley y todos tienen el mismo derecho a recibir alimentos.

Dicho esto, el Alto Tribunal señala, que el nacimiento de un nuevo hijo no basta por si solo para reducir la pensión de los hijos habidos en una relación anterior.

Es preciso conocer si la capacidad patrimonial o medios económicos del alimentante es ciertamente insuficiente para hacer frente a esta obligación anteriormente impuesta y a las obligaciones con el nuevo hijo, sin merma de las propias del padre, y valorar si es o no procedente redistribuir la capacidad económica del obligado, sin comprometer la situación de ninguno de sus hijos, en cuyo interés se actúa, y ello exige ponderar no sólo las posibilidades económicas del alimentante sino las del otro progenitor que tiene también obligación de contribuir a la atención de los gastos de los hijos. Así como también las posibilidades económicas de la progenitora del nuevo hijo que también deberá contribuir al sostenimiento del mismo.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.