En la situación sanitaria tan crítica que nos ha tocado vivir, hemos visto en los medios de comunicación artículos y noticias, que señalaban que, el Coronavirus,  había supuesto una modificación encubierta de los modelos de custodia y regímenes de visitas de los hijos.

En opinión de esta Letrada no podemos dar pábulo o carácter de generalidad a esta afirmación.

A pesar de que han sido muy numerosas las consultas de nuestros clientes de cómo gestionar este tema, La norma general ha sido que los progenitores han aplicado el sentido común, y que han alcanzado acuerdos satisfactorios capaces de conjugar la salud de los hijos con la necesidad de éstos de relacionarse con ambos progenitores. Pactos alcanzados entre los progenitores sin la ayuda de profesionales.

En otras ocasiones los Letrados hemos mediado con el fin de buscar la mejor fórmula, como agrupar días para evitar traslados innecesarios a los menores, el establecimiento de la recuperación de días etc.

Por otro lado los Juzgadores de toda España dictaron Actas en la que daban pautas de cómo actuar en estos casos, primando siempre el acuerdo, e instando a las partes y a los profesionales a no saturar el ya maltrecho sistema Judicial. CONSIGNA : ACUERDO.

En tales Actas y en concreto en Aragón se suspendieron las visitas intersemanales, manteniendo las visitas de fin de semana, o los repartos de custodia compartida, sin visitas, y se eliminaron los periodos vacacionales como semana Santa o Puentes. De modo que indicamos a nuestros clientes que así debían de proceder.

Cuando los profesionales no fuimos capaces de reconducir a nuestros clientes y lograr acuerdos, fue necesario recurrir al nuevo procedimiento sumario COVID, que de nuevo en Aragón ha permitido al progenitor que no disfrutó de la compañía de sus hijos recuperar el tiempo perdido. Como ya hemos expuesto en artículos anteriores, se ha producido una recuperación desigual según lugar o Juzgador, por lo que tendremos que esperar a ver qué tendencia marcarán los Juzgados Superiores en fase de Recurso.

Por tanto sólo en un porcentaje mínimo se ha producido esa modificación, y un aprovechamiento por parte de un progenitor de la desgraciada coyuntura que nos ha tocado vivir, de modo que algo que se perfiló como provisional se haya convertido en definitivo.

Así las cosas, los Juzgadores han insistido hasta la saciedad que,  no cabía aprovechar los momentos de pandemia para cambiar de régimen de custodia o limitar visitas, de modo que si ha habido algún cambio, deberá de instarse un procedimiento de modificación de Medidas, debiéndose valorar si este cambio provisional en la forma de organizar a los hijos es el más satisfactorio o conveniente para los menores.

Begoña Cuenca Alcaine Abogada de Familia.