Uno de los temas que más consultas genera en nuestros despachos profesionales es la distinción entre gasto ordinario y extraordinario, pues de ello depende saber qué gastos deben de estar comprendidos dentro de la pensión alimenticia y por tanto asumirse con ella y los que no.

Los gastos ordinarios usuales y por tanto incluidos dentro de la pensión, son los de vestido, alimentos, y los de educación en centros públicos o concertados, y los universitarios en centros públicos ( recibos que expida el centro educativo mensuales, matrícula, seguro escolar, AMPA, fundación, plataforma Digital), las excursiones escolares de corta duración, material escolar, transporte, uniformes y equipación deportiva exigida por el centro educativo, libros, aula matinal, y comedor.

Por otro lado encontramos los gastos excluidos de la pensión que a su vez se clasifican en extraordinarios necesarios y no necesarios.


La tendencia Jurisprudencial actual en Aragón es entender como gastos extraordinarios necesarios los de tratamiento médico, farmacia no básicos y con prescripción médica, gafas, lentillas, ortodoncia, audífonos, logopeda, psicólogo, prótesis, fisioterapia o rehabilitación con prescripción facultativa, no cubiertos por el Sistema Público de Salud o una entidad médica privada, así como las clases de refuerzo o apoyo escolar recomendados o prescritos por el centro educativo, o de otro tipo de tratamientos prescritos por facultativos u otros profesionales.

Estos gastos deben ser notificados al otro, concretando el mismo y adjuntando presupuesto de coste.

Y como gastos extraordinarios no necesarios, entendiendo por éstos toda clase de actividades extraescolares (deportivas, de ocio, idiomas, musicales, bailes, informática etc), cursos de verano, colonias, viajes de estudios y semejantes, cumpleaños y otras celebraciones tales como Primera Comunión, así como los gastos de colegio/universidad privados y las estancias en residencia universitarias, colegios mayores o similares, masters universitarios, carnet de conducir etc.

Estos gastos deberán ser siempre consensuados de forma expresa y escrita para poderse asumir por mitad o en función del porcentaje establecido en atención a la capacidad económica. A falta de acuerdo serán asumidos por quien de forma unilateral haya decidido el gasto.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.