Como hemos expuesto en el video anterior existen gastos que cuesta determinar si están incluidos en la pensión y deben asumirse con la misma o sin son gastos extraordinarios que deben afrontarse entre ambos progenitores.

Hasta fechas recientes, la gran mayoría de los profesionales entendíamos, que gastos como los libros, el material escolar y las matrículas Universitarias debían ser abonados por mitad, de modo que en los procedimientos de mutuo acuerdo así lo pactábamos, o en los contenciosos así lo solicitábamos.

No obstante, surgieron discrepancias y Resoluciones Judiciales diferentes de modo que tal cuestión llegó al Tribunal Supremo. El Alto Tribunal ha venido a zanjar definitivamente la cuestión mediante Sentencia 579/2014, de fecha 15 de octubre, y otras posteriores, que señalan lo siguiente:

“Los gastos causados al comienzo del curso escolar de cada año son gastos ordinarios en cuanto son gastos necesarios para la educación de los hijos, incluidos, por lo tanto, en el concepto legal de alimentos.

Sin esos gastos, los hijos no comenzarían cada año, su educación e instrucción en los colegios. Y porque se producen cada año son, como los demás gastos propios de los alimentos, periódicos (lo periódico no es solo lo mensual) y, por lo tanto, previsibles en el sí y aproximadamente en el cuánto.

La consecuencia es obvia: son gastos que deben ser tenidos en cuenta cuando se fija la pensión alimenticia, esto es, la cantidad que cada mes el cónyuge no custodio debe entregar al cónyuge custodio como contribución al pago de los alimentos de los hijos comunes.

Establecido lo anterior, son gastos extraordinarios los que reúnen características bien diferentes a las propias de los gastos ordinarios. Son imprevisibles, no se sabe si se producirán ni cuándo lo harán, y, en consecuencia, no son periódicos.

Los gastos causados al comienzo del curso escolar de cada año son gastos ordinarios en cuanto que son gastos necesarios para la educación de los hijos, incluidos, por lo tanto, en el concepto legal de alimentos.

A la misma conclusión se llega en relación a las matrículas universitarias públicas, que deben ser incluidas dentro de la pensión.

No obstante, las mencionadas Sentencias hacen una precisión muy importante:
“La anterior doctrina vino a ser aplicada por la sentencia 557/2016, de 21 de septiembre, que en aplicación de ella, declaró que «los gastos escolares deben entenderse como ordinarios e integrados en el concepto de alimentos, por lo que a la hora de computar éstos, los operadores jurídicos deberán tener en cuenta el prorrateo de los gastos de inicio del curso escolar».

En atención a ello el Supremo en el asunto que resolvía aumenta la pensión ya establecida a consecuencia de prorratear mensualmente tales gastos.

Esta Letrada entiende, que esta solución impuesta por el Tribunal Supremo es de difícil realización, pues en ocasiones se fijan pensiones que con el paso del tiempo quedan muy cortas para asumir los gastos de los hijos ya crecidos, y que son gastos de entidad que deberían asumirse por ambos progenitores.

 

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza