En una reciente Sentencia de la Audiencia Provincial de las Islas Baleares ha confirmado una Sentencia en la que no se extinguía la pensión de la hija que trabajaba en periodos vacacionales como socorrista.

El progenitor solicitó en un procedimiento Judicial que, o bien se extinga la pensión alimenticia de la hija, o se suspenda su abono durante el tiempo que ésta desarrolla su actividad laboral, y por tanto percibe ingresos.

El progenitor argumentaba que no debía de abonar los 150 euros decretados en el divorcio, pues la hija contaba con recursos propios que le permitían sufragar sus estudios.

La decisión de la Sala, es proceder a rebajar la cuantía de la pensión, a 100 euros mensuales, ello en base a la precaria situación del progenitor, que percibe una pensión derivada de incapacidad permanente total, que asciende a 767,46 euros.

Los Magistrados consideran que trabajar durante dos o tres meses al año no supone independencia económica, ni capacidad para cubrir sus gastos y por ello mantenerse.

La Audiencia pone de relieve la doctrina del Tribunal Supremo según la cual los alimentos a los hijos no se extinguen por el hecho de alcanzar la mayoría de edad, sino que la obligación se extiende hasta que alcancen la suficiencia económica, siempre y cuando la necesidad no haya sido creada por la conducta del propio hijo, es decir que no se haya producido un nulo aprovechamiento de los estudios, o una actitud negativa tendente a acceder al mercado laboral.

El argumento utilizado es que no cabe la extinción de la pensión, por no ser la hija independiente económicamente, pero si que procede la reducción de la pensión que percibe, dada la situación financiera del padre, muy precaria y muy similar a la de la madre, unido al hecho de que la hija si que tiene algún ingreso derivado de su trabajo estacional en periodos vacacionales.

No es ésta una Sentencia pionera, pues existen varias que reducen la pensión cuando concurren los dos elementos la reducción de los ingresos del progenitor obligado al pago, y la percepción del hijo de ciertos ingresos derivados de trabajos esporádicos en vacaciones.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.