La audiencia Provincial de Guadalajara concede la custodia compartida a un progenitor a pesar de que en ocasiones debe de viajar y pernoctar fuera de la ciudad.

EL Juzgado de Primera Instancia otorgó la custodia de los dos hijos menores a la progenitora,  “denegando así el ejercicio de la custodia compartida por los progenitores respecto de los hijos, al entender que, habiéndose atribuido la guarda y custodia de estos a la madre por auto de medidas provisionales de 27 de febrero de 2017, no resulta acreditado que se haya producido alteración de las circunstancias que justifique un cambio de custodia, pues se mantiene la incertidumbre en cuanto al horario de los viajes del padre y sobre la necesidad de hacer pernoctas fuera del domicilio, no teniendo por acreditado que los viajes sean en el mismo día ni que tenga apoyo familiar para ocuparse de los niños durante esos días.”.

El progenitor recurre tal decisión, pues entiende que el certificado de la empresa para la que trabaja y las declaraciones de las partes, han acreditado que tiene flexibilidad en el trabajo y cuenta con apoyo de su familia, por lo que procede la custodia compartida por los progenitores puesto que hay compatibilidad de estilos y valores educativos; proximidad de los domicilios de ambos progenitores; e implicación de ambos padres en su vida cotidiana.

Señala la Sentencia de la Audiencia que el obstáculo que recoge la sentencia para otorgar un régimen de custodia compartida es la incertidumbre en cuanto al horario de los viajes del padre y las pernoctas fuera del domicilio, pues bien, a diferencia de lo indicado, consta unido a las actuaciones el certificado de la empresa en la que presta su trabajo el recurrente, que señala que tiene ” una flexibilidad horaria total que le admite realizar las gestiones laborales acorde con su propia organización de una manera autónoma dado que su centro de operaciones es su propio hogar, acudiendo puntualmente a las instalaciones de la empresa y/o vistas a clientes, pudiendo organizarlas con antelación”.

 Dicho documento, pone de manifiesto que el progenitor tiene flexibilidad para fijar sus viajes o visitas a la sede de la oficina con antelación, por lo que no hay ninguna prueba que acredite que no pueda hacerlo, durante la semana que no tenga la custodia de sus hijos, pudiendo así compatibilizar sus obligaciones laborales con el ejercicio de la guarda de los menores durante el tiempo que le corresponda. Mantener lo contrario es una mera especulación realizada por la parte recurrida.

Al igual que el hecho de que la madre no pueda recoger a los menores a la salida del colegio por cuestiones laborales, no es impedimento para el ejercicio de la custodia de sus hijos, tampoco lo debe ser que el padre tenga que realizar viajes de trabajo puntualmente.

Pero, incluso en el supuesto de que el padre tuviera que pasar algún día fuera de su domicilio durante el tiempo que tenga la custodia de sus hijos, ello no excluye que pueda ejercerla pues, aunque no se haya tomado declaración a sus familiares, no se puede descartar que tenga apoyo de éstos o de terceras personas para tales ocasiones, a diferencia de lo que indica la sentencia.

Tampoco se ha tomado declaración a los abuelos maternos y no por ello se duda de que vayan a recoger a los menores cuando la madre no puede por cuestiones laborales.

Debe aplicarse el mismo criterio en cuanto a la valoración de las situaciones laborales de ambos progenitores y de las manifestaciones de los mismos en cuanto al apoyo familiar con el que cuentan.

Es indudable que el sistema de trabajo con viajes o en turnos rotatorios, incluidas las noches, o en jornadas partidas, masivamente implantado en la sociedad, que afecta tanto a hombres como a mujeres, permite conciliar la vida familiar y disponer de tiempo para el cuidado de los hijos, a diferencia de lo indicado por la parte recurrida. Lo contrario llevaría a negar la capacidad para ejercitar la custodia de sus hijos a un gran número de padres y madres.

Begoña Cuenca Alcaine. Abogada de Familia.