Hemos comentado en otros artículos, la excepcionalidad de la medida de retirar la patria potestad a los progenitores. De la misma forma nos hemos referido a supuestos graves que han dado lugar a la adopción de la misma.

Hemos conocido una Sentencia de la Audiencia Provincial de Cantabria, que confirma la retirada de la patria potestad a unos padres, por causas bastante llamativas, y no habituales.

Se trata de dos menores de 13 y 17 años, que fueron declarados en situación de desamparo por el Instituto Cántabro de Servicios Sociales, quien asumió la tutela, e ingresó a la menor en una residencia.

Tal medida fue confirmada por un Juzgado de Primera Instancia, si bien no sobre el hijo mayor pues alcanzó la mayoría de edad durante el proceso.

Los hijos fueron declarados en situación de desamparo debido al ambiente familiar en el que residían, basado en el aislamiento social, la falta de autonomía de todos los miembros de la familia, y la exageración de los síntomas de enfermedades físicas.

Se consideró que los padres eran negligentes en la atención de las necesidades sociales y emocionales de los hijos, y que ejercían una sobreprotección desmedida y patológica, que impedía el normal desarrollo de los niños.

Los hijos no eran capaces de desarrollar relaciones personales con otros niños, carecían de habilidades sociales, y mantenían actitudes de recelo, desconfianza, y hostilidad.

Además, presentaban problemas de absentismo escolar.

Los padres no admitían la problemática expuesta, por lo que fueron incluidos en un programa de Intervención Familiar con el fin de obtener los mimbres y pautas para tomar conciencia del problema de ellos frente a sus hijos, si bien ante la resistencia de los padres al cambio, y su actitud obstruccionista la terapía no funcionó, por lo que el Juzgado de Primera Instancia declaró a los hijos en situación de desamparo.

No obstante, el Juzgador, amplió el régimen de visitas de la hija con los padres, por deseo expreso de ésta, y tras el informe del gabinete Psicosocial que aconsejó en su dictamen, el establecimiento de estancias cortas, con el fin de no comprometer los avances de la hija, conseguidos en el centro residencial.

Los padres recurrieron la Sentencia por no mostrase conformes con ella, sin embargo, la Audiencia de Cantabria ha acordado mantener la declaración de desamparo de la niña y la retirada de la patria potestad a sus padres, por entender que existe una “sobreprotección patológica” que interfiere de manera “grave” en el desarrollo equilibrado de su hija.

Según se recoge en la sentencia, los progenitores no son conscientes del problema que les aqueja y mucho menos del efecto que puede producir en la menor y todos sus esfuerzos se dirigen a criticar la unidad familiar donde ahora vive su hija. Begoña Cuenca Alcaine, Abogada de Familia en Zaragoza.