Ya hemos comentado en otras ocasiones, que en Aragón, independientemente del modelo de custodia, los progenitores ejercerán la autoridad familiar sobre sus hijos de forma conjunta. Salvo casos muyexcepcionales.

Ello implica que las decisiones importantes y trascendentes de los hijos deben de ser tomadas en común. Tales decisiones son las que afectan a la salud, educación, lugar de residencia, cuestiones religiosas, etc.

Pero ¿qué ocurre si los progenitores no alcanzan un acuerdo sobre tales temas?

Que deberán instar un procedimiento regulado en el artículo 74 del CDFA.

Este artículo establece lo siguiente:

Divergencias entre los padres

  1. En caso de divergencia en el ejercicio de la autoridad familiar, cualquiera de los padres puede acudir al Juez para que resuelva de plano lo más favorable al interés del hijo, si no prefieren ambos, acudir a la Junta de Parientes con el mismo fin.
  2. Cuando la divergencia sea reiterada o concurra cualquier otra causa que entorpezca gravemente el ejercicio de la autoridad familiar, el Juez podrá atribuirlo total o parcialmente a uno solo de los padres o distribuir entre ellos sus funciones. Esta medida tendrá vigencia durante el plazo que se fije. Son innumerables las discrepancias que se someten al Juez, para que éste  decida lo más conveniente para los hijos.

 

 

Sirva de ejemplo un asunto que llevó esta letrada, se trata de dos progenitores que discrepan si sus hijos deben estar adscrito al ISFAS,

Instituto Social de las Fuerzas Armadas o a la Seguridad Social.

Así los menores, por la profesión del padre estaban adscritos al régimen del padre, cuya asistencia sanitaria era privada. Tal adscripción y asistencia se había producido desde el nacimiento de los mismos.

No obstante la madre, que ostenta la custodia, entiende que sus hijos deben de estar adscritos a la Seguridad Social. Su razonamiento es que desde el divorcio, ella ha deseado cambiarlos de régimen pero que el
padre se ha negado.

La decisión de la Juzgadora fue mantener a los hijos en ISFAS, compañía privada, señalando que no se trata de escoger ente uno y otro sistema, haciendo un análisis exhaustivo de cada uno de ellos, pues la situación de hecho constante la relación  entre los progenitores es que los hijos han pertenecido al seguro privado del padre, y ello debió producirse con el consentimiento de ambos padres, por lo que no puede interpretarse que
lo que hasta que recayó Sentencia de divorcio fue beneficioso para los hijos, no lo es desde la ruptura.

Begoña Cuenca Abogada de Familia.