La ley que regula la guardia y custodia (15/2005, de 8 de julio) ha cumplido los quince años y solo se limita a disponer que podrá acordarse la custodia compartida cuando se solicite de común acuerdo por los padres en convenio regulador o en el transcurso del procedimiento, o cuando lo pida uno de ellos, con informe favorable del ministerio fiscal, aunque este requisito ha desaparecido de la redacción original. Las resoluciones del Tribunal Supremo han sido las encargadas de ir marcando las pautas sobre el desarrollo judicial de la custodia compartida.

Por otro lado, las distintas Autonomías han ido modelando tal figura. Como Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana, aunque la ley de esta última fue anulada por el Tribunal Constitucional por entender que dicha Comunidad no tenía competencia Legislativa para promulgarla.

La primera sentencia del Supremo fue la 614/2009 de 28 de septiembre y en la que no se concedía la custodia compartida.

 A partir de aquí, unas veces se otorga y otras se rechaza, pero casi todas tienen un denominador común: el interés del menor.

Se ha analizado diversa Jurisprudencia principalmente de las Audiencias Provinciales, dado que se ha efectuado una guía practica para los Juzgados y Tribunales, con la finalidad de unir criterios.

Pues bien, este análisis señala varios factores que se han tenido en consideración en las sentencias analizadas. Uno de ellos es el informe pericial psicológico y social, que es el que más peso tiene en casi todas las Audiencias Provinciales, las mismas suelen tomar la decisión basada en las recomendaciones de dichos informes.

Otro factor es el deseo o la voluntad de los menores, el tercero es el cuidado de los hijos por ambos progenitores;

En cuarto lugar el apego a la madre;

Las malas relaciones entre progenitores o la edad de los hijos.

En Aragón tras la reciente modificación de Código de Derecho Foral Aragonés, por la que se ha eliminado la preferencia por la custodia compartida que anteriormente regía, según varias Sentencias, un factor de indudable consideración es la dedicación anterior a los cuidados de los menores. En este sentido se remarca que desde tal modificación debe de atenderse única y exclusivamente al interés del menor. Es decir, habrá que determinar que opción, si custodia monoparental o compartida es más deseable y beneficiosa para los hijos. Os ha hablado Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza.