Cuando dos personas ponen fin a su convivencia, bien matrimonial o de pareja, es conveniente que procedan a regular su situación, vía judicial.

Nos encontramos en el despacho, casos de personas que llegan a un acuerdo verbal, que inicialmente se cumple, pero a posteriori no, de modo que llegado el caso de desencuentros, no tenemos ningún documento legal que podamos ejecutar para exigir el cumplimiento.

Además, el hecho de que se haya llevado a cabo la organización de la ruptura de un modo, no garantiza, que vía judicial, vayan a mantenerse los acuerdos previos.

Por otro lado, los colegios y otras instituciones solicitan la Sentencia de Divorcio o ruptura, para conocer por ejemplo qué progenitor ha de recoger a los hijos menores de edad, para poder cursar el doble boletín de notas, o llevar a cabo tutorías individuales con cada progenitor.

En ocasiones surgen discrepancias entre los progenitores en cuestiones de relevancia en la crianza de los hijos, decisiones que deben de ser tomadas en común, y en caso de no alcanzar un acuerdo, las decide el Juez. No obstante, si no tenemos Sentencia Judicial de Mutuo Acuerdo o contenciosa, no vamos a poder acudir al Juzgado para solucionar la incidencia.

También, tenemos problemas en matrimonios separados de hecho, que contraen deudas que son reclamadas al otro, a pesar de no haberlas contraído, puesto que no olvidemos siguen casados.

En ocasiones los cónyuges firman un documento, sin asesoramiento profesional, que como ya hemos indicado no tiene validez jurídica, y que puede contener errores, que luego puede resultar difícil reparar.

En definitiva, mi consejo es que acudáis al Letrado de vuestra confianza y elección, para darle forma Jurídica a vuestra ruptura, y así evitar conflictos y problemas ad futuro.

Begoña Cuenca Abogada de Familia en Zaragoza