Cuando llegan fechas señaladas como es el caso, nos encontramos muy cerca de Navidad, momento en que se intensifican las relaciones de pareja, y éstas con otros familiares, y aunque parece un mito, es cierto, que tras estos periodos se produce un aumento de rupturas.

Por ello y cada cierto tiempo, me gusta recordaros, que caso de que hayáis decidido proceder al divorcio, intentéis por todos los medios que éste sea de mutuo acuerdo.

¿Cuáles son sus ventajas?

Como norma general un procedimiento de mutuo acuerdo es más rápido que uno contencioso.

De la misma forma, suele ser más económico, pues puede llevarse a cabo con un solo abogado y procurador.

Un acuerdo, supone concesiones por ambas partes, por lo que, en teoría, es más justo. 

En general, se adapta mejor a las condiciones específicas de los cónyuges, tanto monetarias, laborales, personales.

Un mutuo acuerdo permite liquidar el patrimonio que tenéis en común.

Suele ser más realista y adaptado a la realidad de la familia, de modo que en general evita los incumplimientos.

Lo habitual es que permita que la relación entre los ex esposos sea más cordial a partir de su ruptura.

Y del mismo modo, que los cónyuges sean capaces de llegar a nuevos acuerdos, cambios etc.

Es indudable que produce menor impacto en los hijos.

Por ello os recomiendo que seáis realistas con vuestras pretensiones. 

Que tratéis de dejar a un lado, las causas que han motivado vuestra ruptura, con el fin de que éstas no os impidan lograr un acuerdo.

Y sobre todo que estéis dispuestos a ceder, y a acercar posturas. Pues llegar a un acuerdo, no es imponer a la otra parte todas nuestras ideas.

Sobre todo, si hay menores, tratad de pensar que es lo más beneficioso para ellos.

Por ello si estáis pensando en proceder a vuestra ruptura me pongo a vuestra disposición para aclarar cuantas dudas os puedan surgir.

Begoña Cuenca Abogada de Familia.