Violencia en el hogar y custodia: el criterio del Supremo para proteger a los menores
El Tribunal Supremo ha retirado la custodia de sus hijos a una madre que era victima de violencia de Genero.
El Tribunal Supremo ha retirado la custodia de sus hijos a una madre que era victima de violencia de Genero.
En el presente video vamos a hacer referencia a una progenitora que en su demanda de modificación de medidas puso de manifiesto que pensaba que el progenitor era consumidor de sustancias estupefacientes
En este video vamos a referirnos a un procedimiento judicial de modificación de medidas solicitado por una progenitora, que de mutuo acuerdo ya ostentaba la custodia, basado en una denuncia al progenitor por unos presuntos abusos sexuales al hijo menor.
Según el artículo 76 del Código de Derecho Foral Aragonés, los hijos menores de edad tienen derecho a un contacto directo con sus padres de modo regular.
En no pocas ocasiones, los hijos que han residido con un progenitor desde el divorcio, deciden trasladarse a vivir con el otro.
La hija se desplazó al domicilio de un familiar de una amiga, donde manifestó que no podía regresar a casa. La tía de su amiga llamó al progenitor para que fuese a recogerla, negándose este, incluso cuando fue requerido por la Guardia Civil.
Ha sido dictada una Sentencia en Pontevedra, por la que se modifica la sentencia original que establecía custodia compartida de un menor de edad, para atribuir la custodia en exclusiva a la madre.
Ya hemos comentado en otros videos, que las cuestiones importantes que afectan a la vida de vuestros hijos, deben de ser decididas de mutuo acuerdo independientemente del modelo de custodia que ostentéis tras vuestro divorcio.
Hemos conocido una reciente sentencia del Tribunal Constitucional que dilucida si un menor de seis años debe de pertenecer y ser educado en la fe religiosa que profesa el padre.
Encontramos una sentencia de A Coruña, por la que a un padre se le priva de la patria potestad sobre su hija, y se extinguen las visitas, por incumplir de forma grave y reiterada sus obligaciones personales y económicas.